Synchro 1111

Wednesday, April 19, 2006

De Vuelos Al Norte y Señales De Cambio


Muchas veces nos dicen que no debemos correr de nuestros problemas. Que debemos enfrentarlos hasta dominarlos. Eso puede funcionar para muchos escenarios pero cuando el problema es un cambio de rutina, se tiene que salir de ella y escapar para poder resolver el problema. A veces nos pasamos pidiendo señales para entender si estamos haciendo lo correcto y para confirmar que no estamos tan mal como en ocasiones solemos pensar.

Yo llevo ya un tiempo harto de mis alrededores y necesitaba cambiar algo. Así que decidí montarme en un avión y viajar al norte, a otro país para pasar unos días. Fui al mismo sitio que siempre he dicho que creo sería feliz si viviera allí y mientras viajaba me preguntaba una y otra vez si en realidad debería movilizarme y tomar acción al respecto y de una vez y por todas mudarme definitivamente. Si yo miro el viaje completo de principio a fin desde un macro podría ver señales que me dicen claramente lo que debo hacer. Analizándolo completamente sucedió algo asi:

Saliendo del país de procedencia la turbulencia era horrible. El avión se movia tanto que en ocasiones solo pensaba lo peor. En un momento dado hasta las azafatas salieron corriendo a amarrarse a sus sillas, asi que imagínense lo que circulaba por mi cabeza. De todas maneras estaba tranquilo. Sentía una paz rara. Una vez a mitad de la travesía todo se calmó.

Una vez en la ciudad vacacional, todo fue de maravilla. La localización del hotel estaba a una cuadra del tren que atravesaba los puntos que nos intersaban en la ciudad. Cada vez que bajabamos a tomarlo no esperabamos ni un minuto. Los taxis aparecian hasta en los sitios más solitarios. Las tiendas tenian la ropa que buscaba y en la talla que buscaba y a los precios que buscaba. Los restaurante tenian cabida, el tiempo dio para todo lo que queria, los espectáculos que fui a ver fueron excelentes. Fue totalmente sincronizante la experiencia, a nivel de que personas que veia en la calle, en una ciudad tan enorme y de tanta población, me los volvía a encontrar cincuenta cuadras más arriba o abajo y los reconocía, vi celebridades, vi cosas nuevas y sobre todo, vi un estilo de vida simétrico al que añoro.

Una vez termino la vacación y comenzó el viaje de vuelta, el círculo comenzó a cerrarse. La turbulencia aerea regresó, el VHS del avión se daño y por ende no hubo película, la comida se acabó un par de filas antes que la nuestra por un mal cálculo de alguien en la aereolinea y cuando venian los refrescos comenzó la turbulencia nuevamente y tuvieron que sentarse las azafatas sin llegar a darnos nada. En adición si se suma que en la pista de despegue esperamos dentro del avión por una hora y media, sin aire, y claro al lado del baño, con olores extravagantes cada vez que se abría y cerraba la puerta.

En fin que la entrada y salida de este pedazo de tierra olvidada de la gracia de su constructor son tumultuosas mientras que la vida fuera es sincronizada. No creo que haya otra cosa adicional que se pueda leer de eso. Asi que la decisión esta tomada. Me marcho una vez termine de cuadrar algunas cosas, pero el 2007 lo empiezo en tierra extranjera. Es el camino que me espera para encontrarme. Además como decía aquel video de Baz Luhrman "Sunscreen" que tanto éxito tuvo en el 99, hay que vivir la vida mientras se viva.

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